miércoles, 8 de enero de 2014

¿Prevenir el deseo?

Por: Estefanía Yépez Escobar
Atención Psicológica 
Fundación IPC: Investigación, Psicología y Comunidad. 

El embarazo adolescente constituye un tema de actualidad en Ecuador. El Informe del Fondo de Población Mundial, señala que en el 2013, el país se encuentra entre los países con mayor índice de embarazo adolescente de América Latina, con el 21%. 
En el marco de la Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar y Prevención de Embarazos en Adolescentes (ENIPLA) del Ministerio de Salud Pública se menciona que el incremento del embarazo adolescente, conlleva diversos impactos en la población. Así, el Gobierno Nacional ha puesto en marcha la iniciativa ENIPLA, dentro de la cual una de las medidas de prevención constituye la entrega gratuita de la píldora anticonceptiva de emergencia, acompañada de charlas educativas donde se aborda la salud reproductiva y planificación familiar.
Cabe preguntarnos entonces, por qué a pesar de la prevención y de las campañas contra el embarazo adolescente, este sigue siendo una realidad y los índices, como ya lo vimos, no han disminuido.
Una posible lectura de esta problemática, entre otras, podría hacerse desde el psicoanálisis, desde donde se menciona que existen vínculos amorosos inconscientes (de inclinación sexual) que se dan entre padres e hijos, que son propios del desarrollo psíquico de los niños y de la construcción en la maternidad y paternidad, en los adultos. Este proceso es conocido como el Complejo de Edipo.
En la adolescencia hay una reanimación de estos sentimientos que los hijos sienten por los padres. Se han encontrado casos importantes de adolescentes con estas características. En un caso estudiado por Freud, se evidenció el deseo que se tiene en la  niñez de dar un hijo a su padre ¿Qué sucede con este deseo? ¿Desaparece, se reprime, transforma?
Por ejemplo, durante la infancia, muchas niñas juegan con la fantasía de tener hijos y que su propio padre es el papá de su bebé. Jacques Lacan (1956), considera que en la sexualidad femenina existe un sentimiento de incompletud, efecto de las construcciones culturales de lo masculino, femenino y de la sexualidad. En ese marco, el hijo podría venir a representar la oportunidad de llenar esa falta que deja esta incompletud.
Bajo esta perspectiva se podría pensar que en algunos de los casos de embarazo precoz, la adolescente podría tener un hijo para cumplir su fantasía infantil y llenar dicha incompletud. Es conocido que existen  mujeres que no se casan o no viven con el padre de su hijo. Si consideramos la idea planteada por Lacan (1956), podríamos pensar que la mujer trata de poner a su propio padre como papá de su hijo, a pesar de la presencia de su madre. En el resultado final, la adolescente quedaría como madre y su propio padre como figura paterna de su nieto. Hay incluso ciertos casos en donde  inscriben al niño con el apellido de su abuelo ¿no tiene este acto algo de incestuoso?, un incesto que no sucede en la realidad, pero si en un acto imaginario y no consciente.
Dolto (1990) en su libro Sexualidad femenina, hace referencia a este acto incestuoso imaginario que no es consciente mencionando que el deseo sexual de la mujer llegada a la adolescencia apuntará al sexo del padre, que se desplazará a un sustituto extrafamiliar. Sin embargo no siempre sucede así, puede haber un Edipo muy activo entre la niña y su padre debido a una situación edípica no resuelta con su propia madre. También influyen los celos intensos que hace el padre a la adolescente, culpabilizándola y llevándole a entrar inconscientemente en esta relación incestuosa imaginaria.
Por lo tanto, cabe preguntarse entonces, en las charlas o cuándo se hace la entrega de la píldora del día después: ¿hay un espacio para hablar de estos temas, de las relaciones familiares, de estos cambios de la niñez a la adolescencia, del duelo de los padres de la infancia? De acuerdo a mi experiencia, en estas charlas, solo habla el expositor. No se da la palabra a los chicos, más que al final de las reuniones para preguntas de algún método anticonceptivo o los peligros de una sexualidad activa.
¿Puede esta ser esta la causa de los embarazos “no deseados”? ¿Qué pasa en aquellos casos en donde la mujer a pesar de tomar la píldora anticonceptiva de emergencia, queda embarazada? Hay que recordar que la píldora no es efectiva al 100%. En las indicaciones del medicamento se explica que hay que ingerirla hasta 48 horas después ¿y si el óvulo ya está fecundado?, en estos casos ¿dónde queda el deseo de tener un hijo? Hay que considerar que un deseo que puede estar escondido puede ser más fuerte que cualquier charla educativa o una pastilla anticonceptiva de emergencia. El deseo mencionado no es relevante dentro de las políticas de salud pública.
Si esta medida de prevención no funciona en todas las adolescentes, es importante pensar otra manera de abordar esta temática. Desde la política pública la salud reproductiva se remite únicamente al funcionamiento del cuerpo humano en relación a la reproducción y las posibles enfermedades venéreas que se puede contraer. ¿Acaso la sexualidad humana se reduce a estos aspectos? Podríamos pensar que la sexualidad como la maternidad y la  paternidad comprometen mucho más que óvulos y espermatozoides, hormonas y glándulas, sino también otros aspectos no tan tangibles.
La sexualidad también está en relación con las identificaciones, la orientación sexual, el romance, el erotismo, la intimidad, los fantasmas y las fantasías acerca de la sexualidad, las creencias, las relaciones interpersonales, las dudas, los sentimientos, las emociones que a esa edad se puede tener, entre otros.. Es importante abordar estos temas. Poner sobre el tapete otros elementos que están más en la subjetividad y en la cultura, en la imaginación y en los sueños, en la historia de la familia y de la persona, que no necesariamente tienen un órgano propio pero que determinan mucho la concepción sobre la sexualidad, maternidad y paternidad.

Frente a la relevancia de estos aspectos, se puede considerar la creación y uso de estrategias diferentes, como un proceso continuo que sirva como espacios de apertura a la escucha, al acompañamiento y a la elaboración de estas temáticas mencionadas y así enriquecer lo que entendemos por sexualidad, lo que comprendemos de las palabras: mamá y papá, en un ejercicio reflexivo sobre la historia del sentido personal que hemos dado a cada cosa, colocando a cada persona como responsable de la historia que porta, de la cultura que le atraviesa y de los deseos que le hace único e irrepetible.


Referencia Bibliográfica:

Dolto, F. (1990). La causa de los adolescentes. Barcelona, España: Seix Barra.
Dolto, F. (1990). Sexualidad femenina. Barcelona, España: Paidos.
Freud, S. (1992). Fragmento de análisis de un caso de histeria (Dora) y Tres ensayos de una teoría sexual y otras obras. Obras completas. Volumen VII. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.
Lacan, J. (1956). La relación de objeto. Seminario 4. Recuperado el 23 de julio de 2013 de: http://www.tuanalista.com/Jacques-Lacan/11174/Seminario-4-La-relacion-de-objeto.htm
M, Lerude. (2008). Seminario: Las cuestiones de la adolescencia. Quito – Ecuador. Alianza Francesa.
Ministerio de Salud del Ecuador. Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar y Prevención de Embarazos en Adolescentes. Recuperado el 23 de julio de 2013 de: http://www.salud.gob.ec/estrategia-nacional-intersectorial-de-planificacion-familiar-y-prevencion-de-embarazos-en-adolescentes/